PERRO LADRADOR….

24 07 2007

Perro ladrador poco mordedor.

Con este muy conocido refrán se expresa la burla ante quienes hablan mucho y hacen poco. Se da a entender que los hombres que prometen, juran y perjuran, desafían y vengan en cafés y bares, suelen acobardarse y amedrentarse ante verdaderas situaciones de peligro. En general, el refranero asegura que los bravucones sólo muestran su valor cuando hablan, no cuando actúan.



NO ES TAN FIERO….

24 07 2007

No es tan fiero el león como lo pintan.

Esta sentencia alude a personas cuya apariencia o fama indica agresividad o temor; aunque, en realidad, su aspecto no se corresponde con las intenciones o los pensamientos.

También se aplica a determinados asuntos en teoría espinosos o difíciles más sencillos y dóciles. En ocasiones, se expresa para disminuir el temor que produce una persona o un negocio, e incluso para animar a enfrentarse a ellos con decisión y coraje.



LA SIMA (capitulo I)

22 07 2007

Pagina 2

La luz lo llevo a una salida, daba a un lugar por extraño que parezca, no llovía, no hallaba ni el mas remoto indicio de la tormenta que había dejado en la otra entrada de ese laberinto de salas y pasadizos.
Se sentía como flotando, apenas si notaba el peso de su cuerpo, caminaba sin esfuerzo. Había desaparecido el cansancio y el malhumor, sin saber porque, sin tener motivos.
Estaba feliz, quizá fuera la paz, la luminosidad del lugar, el apacible y profundo silencio, que solo lo rompía el piar de los pajarillos.
Echó a andar sin saber que dirección tomar, no veía un camino delimitado, que le condujera a algún sitio, se desplazaba sobre hierba que parecía no tener fin, pasado un largo tiempo caminando, halló una fuente de agua natural, brotaba entre unas rocas un buen chorro de agua cristalina. No lo dudó, se acercó y bebió, no porque tuviera sed, solo por ese instinto de supervivencia que posee el ser humano.
Se recostó sobre la hierba y así tomar un pequeño descanso, mientras pensaba, en que lugar tan extraño se hallaba. Nunca nadie en el pueblo mencionó la existencia de ese territorio tan maravilloso y se preguntó ¿porqué?, si alguien conocía ese sitio nunca lo dijo; pero, si por el contrario nadie había estado nunca aquí, entonces soy el primero en saber de este lugar.
Con esos pensamientos entró en un éxtasis de somnolencia, tras un breve sueño despertó, se irguió de un salto y echó a andar de nuevo.
Se encontró atravesando un campo lleno de árboles frutales, habían de toda fruta imaginable e inimaginable, se acercó a uno de estos árboles del que pendían unos frutos con forma de pera, piel aterciopelada, como la del melocotón, un color fucsia, –extraña fruta—(pensó), se atrevió a coger una y le dio un mordisco pequeño, como de cata, sabía como agria y dulce a la vez, muy jugosa miró donde había mordido, el color interior le recordó al de la salsa agridulce que sirven en los restaurantes chinos, terminó de comer la rara fruta, para continuar su marcha. Llegó al principio de una subida muy suave, no podía ver lo que tras esa subida podía encontrarse, cuando llegó arriba, pudo contemplar con asombro un extenso valle al que no se le veía el fin, lo atravesaba dividiéndolo un hermoso río de aguas limpias. Mas allá del rió, al otro lado, se divisaba una ciudad de pequeños edificios de no mas de dos plantas. Se veía grande y extendida, según se iba acercando le parecía aún mas extensa. Llegó a la orilla del río opuesta a la ciudad, buscó como cruzar, no vio nada, buscó orilla arriba, la vista le alcanzaba para saber que esa no era la dirección que debía tomar, así que decidió marchar rió abajo, hacia un recodo bastante distante de donde él se encontraba.

continuara…



ENSOÑACIÓN

16 07 2007

 hombrearbol-copia.jpg

Ayer tuve un sueño raro,
mas bien, una pesadilla.
Creí que estaba brotando,
como una planta sencilla,

Quedo mirando al suelo,
iba ya por las rodillas.
En esto que imploro al cielo,
el tema no es cual cosilla.

Sigo creciendo sin parar,
centímetro a centímetro.
Hojas y ramas sin cesar,
brotan por mi perímetro.

Tenía gran indignación,
enorme fuera mi asombro.
Desarrollan sin dilación,
yemas en mi contorno.

Y yo sin poder evitar,
hacerme adulto y erguido.
Sacude el viento sin parar
mis tiernos brotes nacidos.

Ahora un frío me arrecia,
tal que ahí yo tiritaba.
cada hoja rígida y fría,
inerte al suelo llegaba.

Me desperté en el suelo
de esta chiflada ensoñación.
Todo ha sido como un duelo,
obra de la imaginación.



LA SIMA (capitulo I)

10 07 2007

Comienza aquí una historia que nada tiene que ver con la realidad, si alguien cree encontrar algún paralelismo con esta historia, puede descartar esa posibilidad, puesto que todo lo que expongo, es fruto de mi imaginación y nada mas.

Pagina 1

Caminaba calle abajo sorteando los charcos, había parado de llover hacía tan solo unos minutos. El suelo era un barrizal. Este ayuntamiento no tenía presupuesto para asfaltar todas las calles, solo las principales poseían ese privilegio.
Al llegar a la parte mas pendiente, tuvo que asegurar un pie tras otro, avanzaba lento, aferrándose a la pared como si sus manos fueran sendas ventosas. Salvado ese obstáculo pudo relajarse y caminar mas sosegado.
Estaba triste. Aún le dolía el bofetón que le dio quien él creía que era su amigo. Entre la sorpresa de lo inesperado y la decepción, hubiera querido no haber estado allí en ese momento, el desengaño lo llevó a pensar en desaparecer de este mundo e ir a vivir a otro que fuese distinto.
Llegó a la altura de la sima, las entradas a las cuevas se hallaban muy seguidas. Estas estuvieron habitadas en los tiempos en que el pueblo, era prospero por sus industrias. Entonces se censaron mas de 30.000 habitantes. Así que cada casa, cada hueco en los cabezos, estaban ocupados por seres llegados de todas partes. Ahora todo estaba abandonado, se pasó de la prosperidad a la emigración.
Comenzó a subir por la terrera, hacia la entrada de una de las cuevas mas próximas, le fue difícil alcanzar su objetivo, la tierra mojada, algunas hierbas frescas y la pendiente, le hacían resbalar a cada paso que daba. Miro hacia arriba y calculó que le faltaban unos siete u ocho metros.
Mas arriba aún, a unos cientos de metros, estaba el final de esa pared rocosa llena de huecos, como si de ventanas se tratara. Las nubes estaban por encima de todo. Un relámpago iluminó la oscura tarde, seguido de un estruendoso trueno, comenzó a llover de nuevo, esta vez con mas intensidad, hubo que aligerarse para cubrir los pocos metros que le faltaban, a gatas como un felino llegó; pero todo empapado.
Dentro observó que se hallaba en una especie de distribuidor, tenía cuatro accesos a distintas estancias, fue pasando por cada una de ellas, hasta llegar a la que estaba justo a la derecha de la entrada a esa sala, era la única que tenía una escalera ascendente girando sobre si misma. No lo pensó, subió por ella. A los once giros, encontró un hueco –como si de una ventana se tratara—desde el cual se veía todo el valle húmedo por la lluvia que caía. La escalera continuaba ascendiendo y decidió seguir. Después de catorce giros mas, otro hueco, ya no se paró a mirar, siguió adelante, el final era una sala, al otro lado de la misma un acceso que daba a un pasaje y este terminaba en otra sala.
Por fin, al fondo de un oscuro pasadizo una luz brillante. La curiosidad le hizo caminar mas deprisa hacia esa luz.

continuara…