Cuatro días no es tiempo suficiente para conocer la ciudad, menos aún para verla en detalle, y me refiero solo al casco antiguo, donde habitaron tres culturas que supieron convivir a la vez en el mismo lugar respetando las costumbres unas de otras. En esa época en otros lugares de aquella España, estas mismas culturas se hallaban enfrentadas o cuanto menos, no se toleraban y hasta se odiaban. Ese respeto hacia las otras culturas es la clave para que hoy podamos disfrutar de ese legado que mantiene vivo esa bella ciudad:
TOLEDO

Es quizá una de las ciudades españolas con mayor riqueza monumental. También es conocida como “ciudad de las tres culturas”; porque en ella convivieron durante siglos: cristianos, árabes y judíos.
Toledo conserva detrás de sus murallas un legado cultural y artístico muy importante: fortalezas, palacios, iglesias, mezquitas y sinagogas.
Esta gran diversidad de estilos artísticos convierte el casco antiguo en un auténtico museo, por ello ha sido declarada Patrimonio de la Humanidad.
Catedral
La Catedral está levantada sobre una mezquita musulmana. Su planta es de cinco naves y
sus medidas son 120 metros de longitud y 59 de anchura. 88 columnas sujetan el techo .
Las vidrieras policromas datan de los siglos XIV, XV y XVI. El retablo de la Capilla Mayor, de cinco cuerpos, contiene escenas del Nuevo Testamento con esculturas policromadas de tamaño natural y está elaborado en madera dorada al fuego. Fue encargado por el cardenal Cisneros y realizado entre 1497 y 1504. La Capilla de Santiago, del siglo XV, es de estilo gótico flamígero y alberga los sarcófagos del condestable de Castilla don Álvaro de Luna y de su esposa, doña Juana de Pimentel.
Alcázar de Toledo
Edificio donde se encuentra ubicado el Museo del Ejército. Su construcción se remonta a la época romana. Durante los reinados de Alfonso VI y Alfonso X el Sabio se reconstruye,
originando así el primer alcázar de planta cuadrada con sendas torres en los cuatro ángulos. El emperador Carlos V, lo mandó reconstruir de nuevo, se encargó del proyecto el arquitecto Alonso de Covarrubias. Cada fachada, tiene su propio estilo: una es renacentista, otra plateresca, la del lado este es medieval, con torreones y defensa almenada, y la del lado sur es de estilo churrigueresco. Tras la última reedificación alberga oficinas del Ejército y el Museo.
Monasterio de San Juan de los Reyes
De una sola nave con capillas laterales entre los contrafuertes. En su fachada principal destacan las
cadenas de prisioneros liberados. Posee un claustro de gótico tardío y la techumbre de la segunda planta es de estilo mudéjar. La única nave de la iglesia tiene una cúpula estrellada. La capilla mayor está decorada con escudos de los Reyes Católicos sostenidos por grandes águilas, arcos conopiales y figuras de santos.
Iglesia de Santo Tomé
La iglesia data del s. XII, aunque fue reconstruida en su totalidad a principios del siglo
XIV por encargo del Señor de Orgaz. La torre es uno de los mejores ejemplos del arte mudéjar toledano del siglo XIV. En sus dos cuerpos superiores, de ladrillo, se abren grupos de dos y tres ventanales de arcos túmidos festoneados por otros lobulados. En el interior se guarda uno de los cuadros más famosos de El Greco, ‘El entierro del Conde Orgaz’, que se expone en una sala especial.
La puerta de Bisagra
Presidida por dos cuerpos y un gran escudo imperial, constituye el principal acceso a la ciudad intramuros. Esta señorial puerta de origen musulmán consta de un patio central y fue remodelada bajo el reinado de Carlos I.
La Puerta del cambron

El nombre viene dado a las cambroneras, arbustos espinosos que rodeaban el lugar.
Construida sobre restos de una puerta visigoda. La actual es de estilo renacentista, de planta cuadrada. En la fachada interior hay una estatua de Santa Leocadia atribuida a Berruguete. Es la única puerta abierta al tráfico rodado.
Sinagoga de Santa María La Blanca
Es una construcción mudéjar, realizada en 1180. Tiene cinco naves separadas por pilares en los que descansan arcos de herradura. Fue transformada en el siglo XV en una iglesia de la Orden de Calatrava, siendo actualmente sólo un monumento visitable. Su artesonado es de madera, posee altares platerescos y un retablo de la escuela de Berruguete.
Mezquita del Cristo de la Luz
Tiene planta cuadrada, la fachada es de ladrillo decorada con arquerías que recuerdan a la mezquita de Córdoba. En el interior los arcos de herradura sostienen una bóveda de crucería de tipo califal, siendo su traza diferente en los distintos tramos de la nave. Cuando se consagró al culto cristiano, se añadió el crucero y un ábside de estilo mudéjar decorado con arcos ciegos.