A mi hermana Ana

Un cuatro de agosto naces,
antes de que yo naciera,
son dos años y once meses
hasta que al mundo viniera.
Hermana mayor te digo
que te quiero de corazón,
por ser como siempre has sido
por querernos siempre un montón.
Eres muy apasionada
con tus seres más queridos
tan vehemente y entregada
de bondades sin remilgos.
A veces eres tan niña
que tu cabeza se pierde,
aunque haces una piña
con todos los que te quieren.
Tu corazón bondadoso
hoy rezuma ejemplaridad
das cariño sin reposo
tu amor se ve con claridad.
Dedicarte esta poesía
es para mí un gran orgullo.
Y me alegro cada día
seguir siendo hermano tuyo.
Comentario del autor: Que puedo decir de mi hermana…, por nuestras venas corre la misma sangre y eso ya lo dice todo, aunque reconozco que hay hermanos y “hermanos”. Al fin y al cabo todos somos seres humanos con virtudes o defectos, la influencia de los más próximos a cada cual, afecta a la personalidad y puede hacer mella en las relaciones con otros hermanos que han podido ser más o menos buenas, y que por ese influjo dejan de serlo, perdiéndose o apagándose esa relación que antes de ser influenciada era buena. En este caso la relación que tengo con mi hermana Ana es excelente.




