Eberzosa

Poesia, Literatura y alguna cosa más…

La Sima (capitulo III)

Pagina 24

Continuamos con nuestro callejeo guiados por Agostinho, él sabe donde está en estos momentos “el sanguinario”, a quien nos tenemos que presentar para  que nos de las directrices de cual va ha ser nuestro cometido dentro de esta bélica comunidad. Los dos esbirros que nos siguen, ya sin disimulo y a muy corta distancia, no nos quitan el ojo de encima, si hiciéramos alguna maniobra que le incitara sospechas estoy convencido que nos asaltarían sin contemplaciones, con muy malas consecuencias para nuestra integridad física.
Pasados unos veinte minutos la calle por donde vamos de repente se ensancha a una plaza de forma irregular, más estrecha por donde llegamos y mucho más ancha justo al lado opuesto, donde hay un edificio también de dos plantas; pero de proporciones espaciosas. Agostinho nos indica que es ahí donde está “el sanguinario”, tenéis que entrar en el edificio y presentaros ante Orrin; recordad que ese es su nombre; tras decirnos estas palabras, Agostinho se marcha.
Nos quedamos acompañados sólo por los esbirros que nos venían siguiendo y que se han acercado hasta nosotros con la fija y única idea de llevarnos sin dudarlo hasta la presencia de “el sanguinario”, atravesamos la plaza escoltados por los dos, hasta llegar al edificio,  nos hacen entrar acompañándonos hasta una sala de grandes dimensiones donde está el brazo derecho del “egipcio” dando ordenes a los allí presentes. Cuando nos ve hace señales a nuestros vigilantes para que se marchen, cosa que hacen al momento.
Orrin “el sanguinario” se dirige a nosotros en tono agresivo y amenazante, con actitud de impaciencia ante nuestra llegada. Tengo la sensación que no estaremos juntos en el cometido que nos toque hacer, estoy seguro que nos mandara a diferentes sitios para realizar distintas tareas. Dan por hecho que estamos con ellos de todas condiciones, cuentan con nosotros como miembros del grupo y es lo que tenemos que hacerles creer, para mantener nuestra integridad física.
Se confirma lo que pensaba, cuando a mi compañero lo manda con un cabecilla y siete más a realizar una misión de patrulla por los alrededores de la “Ciudad Apartada” y a mi no me incluyen. Al parecer sospechan que hay individuos con la intención de unirse a Thabo y Zanele; pero no saben quien ni cuantos son, es por eso que están intensificando la vigilancia dentro y fuera de la ciudad.
En cambio a mi me manda con los que se dedican a realizar reparaciones. Esta vez tenemos que reconstruir una parte de la empalizada que rodea el recinto. El desdichado que esta pasada noche quiso escapar, al que vimos decapitado, para poder conseguir la huida, tuvo que romper unos troncos de la empalizada y en ese tramo la madera ha quedado corta por lo que tenemos que ir al bosque, cortar unas coníferas que den la altura y proceder a la reposición de la valla. Vamos dos hombres para hacer este trabajo a las órdenes del que se supone que es el oficial. Una vez llegamos al bosque buscamos los árboles que tienen el tronco más derecho posible y procedemos a cortarlos con las únicas herramientas que disponemos, hachas que por suerte están bien afiladas y astillan el tronco con cierta facilidad. Próximo a dos horas conseguimos cortar un tronco cada uno y una vez en el suelo procedemos a quitar todas las ramas, labor que nos lleva otro tanto de tiempo, enganchamos los dos troncos al caballo por una parte para que la otra punta arrastre y el animal cargue con el menos peso posible.

contunuará…

 

Johann Wolfgang von Goethe

“Nadie es más esclavo que el que se tiene por libre sin serlo”.

Johann Wolfgang von Goethe (1749 – 1832); poeta, novelista y dramaturgo alemán.

 

Alcaravea

Carum carvi

Umbelíferas

Pequeña umbelífera blanca, conocida en la Edad Media como “carvi” y que se encuentra en las zonas frías europeas. Algunos autores la identifican con el karon de  los griegos y karwaia de los árabes; pero no parece probable, ya que la alcaravea  no existe espontánea en Grecia ni Asia Menor. Conocida en la Edad Antigua por la virtudes carminativas, el fruto de la alcaravea, de olor agradable, es muy empleado en los países del Norte para aromatizar la pastelería y charcutería, el pan y los quesos fermentados, en particular el munster. La planta entera es un buen forraje, que es preciso incluir en los pastos ganaderos, desecada, facilita la digestión  y favorece la secreción láctea en vacas y ovejas, una cucharada de sopa de semillas, incluida durante una semana en la ración cotidiana de avena, tonifica a los caballos. Tóxica para las aves menores, las palomas la aprecian tanto que si agregamos un poco de alcaravea en sus comederos las mantenemos en sus palomares.

Habitat: Europa septentrional. Centroeuropa y las montañas que lilmitan la Europa mediterránea (Pirineos, sierras del sur de Aragón, Alpes, norte de los Apeninos). Caminos y praderas de montaña; hasta los 2.100 m.

Identificación: 0′30 a 0′60 m. Bisanual o plurianual; tallo erguido, ramificado desde la base, glabro, acanalado longitudinalmente; hojas divididas en lacinias estrechas, la inferiores pecioladas, las superiores sésiles; flores blancas (mayo-julio) en umbelas de 6-12 rayas muy desiguales; raiz fusiforme; fruto ovoide; marrón. Olor muy aromático; sabor quemante.

Partes utilizadas: Fruto (mayo-septiembre, desde el segundo año), raiz; frutos recogidos en umbelas, desecadas después.

* Componentes: Esencia aromática de carmona y limoneno, ácidos grasos, prótidos, glúcidos, tanino, celulosa.

* Propiedades: Carminativo, digestivo, emenagogo, galactogogo.

 

Tubos de hierro y agua

Rotonda en la subida del Hospital Torrecárdenas, monumento construido con tres tubos de hierro, dedicado al agua. Esta mana desde el tubo más alto y va saltando al siguiente más bajo, pasando por todos, hasta llegar a la fuente, el nivel más bajo del monumento. Interpretar el simbolismo de esta obra no es cosa fácil, ya que no siempre está corriendo el agua y por ello puede dar pié a otras interpretaciones.

 

Mojacar

Mojacar, “Murgis Akra” de origen griego que significa altura. Fue frontera entre la Bética y Tarraconenses en la dominación romana. Hasta el siglo VII estuvieron los visigodos. Para los árabes fue “Muxacra”, llegó a su máximo esplendor con el Califato de Córdoba. Los Reyes Católicos enviaron a Garcilaso de la Vega, capitán cristiano, para negociar la rendición de la población, el alcalde musulmán demostró ser un buen negociador consiguiendo un pacto que permitía la convivencia entre cristianos, musulmanes y judíos, alegando que esta tierra era de todos y tenían el mismo derecho a vivir aquí.

Vista de Mojacar pueblo.

Municipio almeriense, situado al sureste, frente al mar Mediterráneo. El gentilicio es “mojaqueros”.

 
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