No puedo evitar pensar en ti,
estas conmigo en mi lecho.
Te siento palpitar junto a mí.
Estas aquí, dentro en mi pecho.
Siento rabia al querer acariciarte y no puedo;
mas sigues en mi.
Tu calor, tu fuego abrasa mi interior,
el eco dulce de tu voz resuena en mis oídos,
el resplandor de tus claros luceros me iluminan
y eso que no estas amor.
Siento romperse el alma herida de amor y pena.
¡Ay! Pasión de pasiones,
¿por qué llegas ahora embriagándome de amor?.
Sin quererlo, quiso el destino cruzar nuestros caminos
y juntos temblamos a la vez.
Lo deseo y no debo tomar sus frutos.
Mi dolor me queda.
Ella sabe cuan grande es mi deseo,
y no puedo saciar mi “sed”.
Sigue vivo mi cuerpo
y no poseo lo que más anhelo.
Es esta una hora fatal.
No existo donde estoy.
No estoy donde existo.
Tras ella voy.
Sendero astral
tu discurres por las vidas
buscando punto final,
transporta mi aura,
dale a ella mi vida entera,
dásela hoy, sin vacilar.
COMENTARIO DEL AUTOR:
A veces la vida te sorprende con situaciones que; aunque no las busque se te dan gratuitamente. Esas realidades te cogen desprevenido y te agarran, te ponen en estados que no sabes como ni de que manera has llegado hasta ahí y no puedes salir del embrollo. Cuando te das cuenta estas atrapado en algo que ni siquiera se te había pasado por tu imaginación.
Se te cruza alguien en tu camino, que te alela, te emboba, en definitiva, “te pone una venda en los ojos”. No ves la realidad, porque estas en otro mundo. Un mundo irreal. Mas tarde visto desde
otra perspectiva, se puede hacer este tipo de comentario.















